
¿Qué es la sordera? La sordera puede ser parcial (hipoacusia) o total (cofosis). Puede ser hereditaria, ocasionada por complicaciones de parto, rubéola materna, sífilis, traumatismo acústico, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo, entre otras causas.
A la hora de corregir esta pérdida auditiva, los audioprotesista tenemos en cuenta varias factores:
- tipo de pérdida
- cantidad de pérdida
- aspectos físicos
- necesidades y forma de vida del paciente
500 millones de personas de todo el mundo sufren hipoacusia. Según el momento de adquisición puede ser sordera prelocutiva, cuando la pérdida auditiva está presente antes de que se haya desarrollado el lenguaje. O sordera postlocutiva, cuando la pérdida auditiva aparece cuando ya existe lenguaje.
Según la localización de la lesión puede ser de conducción o de transmisión, cuando hay alteraciones en la transmisión del sonido a través del oído externo y medio. De percepción o neurosensorial, debida a lesiones en el oído interno o en la vía nerviosa auditiva. O mixta.
Y según el grado de pérdida auditiva, las pérdidas pueden ser pérdidas leves: el umbral de audición está situado entre (20 y 40 dB). Pérdidas medias: la pérdida auditiva se encuentra entre (41 y 70 dB). Pérdidas severas: la pérdida auditiva se sitúa entre los (71 y 90 dB). O pérdidas profundas: en este caso la pérdida auditiva supera los 90 dB y se sitúa entre (91-100 dB)
Y aunque la prevención no garantiza la salud de los oídos, la mitad de los casos de sordera se podrían evitar tomando medidas de prevención primaria como la vacunación. Es fundamental vacunar a los niños contra las enfermedades infantiles, principalmente la meningitis, sarampión, rubeola y paperas.
Es necesaria también la revisión y tratamiento de enfermedades como la sífilis y otras enfermedades en embarazadas, puede evitar que el bebé nazca con problemas de audición. Importantísimo resulta igualmente evitar los medicamentos ototóxicos. Solo deben utilizarse cuando cuenten con la supervisión médica apropiada. Un diagnóstico precoz puede evitar que el problema vaya a más.
Otro excelente consejo es reducir la exposición a ruidos fuertes en el ámbito laboral y personal. Y por último, es más que recomendable el cuidado de los oídos. Una simple infección de otitis medias puede tener como consecuencia la pérdida auditiva.
Por eso, al primer síntoma, lo adecuado es acudir inmediatamente a un experto. Y aún es más recomendable revisarse periódicamente la audición. Consúltenos, pídanos cita y le informaremos sin compromiso sobre las mejores opciones para usted.