
En general, podemos afirmar que ha llegado el momento de ponerse audífonos cuando ya resulta difícil relacionarse con los demás.Una fórmula sencilla indica que es el momento cuando la pérdida auditiva ha superado los 40dB. Sin embargo, la decisión va a depender de otros muchos factores como su forma de vida, sus necesidades de comunicación, sus relaciones familiares…
No hay una edad ni unas circunstancias concretas. Cada persona es un mundo y tiene necesidades muy diferentes. Con el fin de concretar un poco su caso, respóndase a las siguientes preguntas: ¿Tiene dificultades a la hora de entender a algunas personas o conversaciones? ¿Se hace repetir las frases? ¿Evita actividades porque no escuchar bien lo frustra o cansa? ¿Su familia le dice que eleva mucho el volumen del televisor?… quizás sea el momento apropiado para ponerle remedio.
No hay ninguna ventaja en esperar a que su pérdida auditiva sea “lo bastante grave” para empezar a usar audífonos. Al contrario, usar audífonos en las primeras fases de una pérdida auditiva le evitará problemas posteriores, hará que se acostumbre a su uso de forma mucho más rápida y eficaz y su entorno laboral y personal se lo agradecerá.
Venga a vernos. Le haremos una sencilla prueba auditiva y le recomendaremos de forma honesta y sincera la mejor solución y los audífonos más adecuados a su caso si necesita usarlos. Poner remedio y tomar la decisión adecuada, con nuestra ayuda profesional, está en su mano.